El alcalde ha hecho de su cargo una profesión. Por lo que sé tiene pretensiones políticas más elevadas: algún cargo en la dipu o en las cortes de castilla la mancha. El pueblo lo usa de trampolín. A pesar de tenerlo hecho un desastre, sus compañeros provinciales lo ven con buenos ojos al ramon simplemente por haber ganado con holgura. Y lo volverá a hacer. Y el concejal de obras que se prepare para mandar (si es que sabe). No creo que el de cultura diese la talla.