Hablemos de Dogma. Nuestra madre inmaculada resulta que fue concebida sin pecado. Es decir, no solamente nació sin el pecado original, no. María, en el momento de ser procreada, no hubo suciedad moral, ni mal de placer. Cuando el espermatozoide de su padre y el óvulo de su madre se unieron, ni atisbos de placeres ni orgasmos hubo. Que el placer para la santa madre iglesia es pecado. De tal forma que los católicos pecan cuando placenteramente usan lo que dios les dio para el disfrute de sus cuerpos. Incluso cuando curas pederastas tienen el placer con los niños y niñas que asaltan, ese placer es pecaminoso. Pero confesable, eso sí. Que la confesión todo lo arregla.
Pero nuestra virgen fue concebida sin pecado, como todos nosotros, faltaría más.
Un beso y feliz fiesta, al fin y al cabo nos lo pasaremos bien. Y si viene la ocasión, la aprovecharemos, ellos y ellas, con absoluto placer en libertad.
Un beso a todos horcajeñas.
Pero nuestra virgen fue concebida sin pecado, como todos nosotros, faltaría más.
Un beso y feliz fiesta, al fin y al cabo nos lo pasaremos bien. Y si viene la ocasión, la aprovecharemos, ellos y ellas, con absoluto placer en libertad.
Un beso a todos horcajeñas.