HORCAJO DE SANTIAGO: Si no fuese un cobarde, corriendo iría a encontrarme...
Si no fuese un cobarde, corriendo iría a encontrarme contigo, en tus brazos, para amarte cada segundo recorriéndote la piel. Nuestros cuerpos se fundirían para siempre. ¡Cómo anhelo el extasis que irradias!, como te deseo, mi amor, mi vida.