HORCAJO DE SANTIAGO: Qué es Sindioses.org? Sindioses.org es un sitio Web...

Qué es Sindioses.org?
Sindioses.org es un sitio Web apolítico, sin ánimo de lucro, dedicado a promover el librepensamiento, la separación de la Iglesia y el Estado, el escepticismo, la divulgación científica y el ateismo en Hispanoamérica.

Sindioses.org pretende por medio de sus publicaciones -las cuales expresan el punto de vista de sus autores- poner a disposición de la comunidad hispana recursos informativos sobre escepticismo, racionalismo, ateísmo y noticias de interés científico.

Sindioses.org no pretende atacar a la comunidad teísta como tal. En lugar de esto, éste sitio debe considerarse como un lugar en el que los teístas puedan mirar sus creencias desde otro punto de vista y en el que los ateos y agnósticos pueden encontrar artículos afines a una postura escéptica.

¿Qué es precisamente un ateo y en qué se diferencia de un agnóstico?
La palabra ateo viene de las raíces griegas a = sin y Theos = Dios. Aunque muchas personas definen ateo como "persona que niega la existencia de Dios" una definición más acertada es "persona que considera que todos los dioses en los que la humanidad ha creído alguna vez son seres imaginarios sin correspondencia alguna en el mundo real". Un agnóstico es una persona que cree que la existencia de Dios no puede probarse pero no niega la posibilidad de que exista. El término agnóstico significa "Sin verdad revelada".

Los ateos creemos que los dioses, desde la diosa de la fertilidad de los tiempos paleolíticos (representada por estatuillas como la Venus de Willendorf) hasta los actuales Jehová, Alá, Krisná, los siete dioses nipones de la buena suerte, etc., son seres irreales de la misma manera que lo son Papá Noel, o los duendes. Algunas personas dicen creer en Dios pero al preguntársele que entienden por Dios, estas responden que Dios es todo el universo, y no le atribuyen a este ningún poder místico o sobrenatural. En este sentido son ateos ya que no creen que entidades como Zeus, Thor, las hadas o Jehová en realidad existan.

Tanto los ateos como los agnósticos que buscamos principios viables de conducta ética juzgándolos por su capacidad de buscar el bienestar humano y que creen que las ideas deben ser aceptadas tras ser analizadas escépticamente nos denominanos Humanistas seculares.

¿Por qué tanto empeño en atacar a las religiones organizadas?
Las religiones construyen sus creencias sobre actos de fe que son incuestionables, por esta razón cada religión mira con desdén el cuestionamiento y la exigencia de evidencias por parte de los ateos, así como también a los otros grupos religiosos. Las religiones organizadas mantienen a sus adeptos con una venda intelectual. En Sindioses.org estamos convencidos que solo podemos acercarnos a la verdad si cuestionamos todas las creencias sin excepción y hacemos grandes esfuerzos en buscar evidencias para que cualquier afirmación sea aceptada.

Los efectos nocivos de las religiones organizadas son muchos. Por ejemplo: Muchos jóvenes adventistas del séptimo día ven limitadas sus posibilidades de realizar estudios universitarios porque se les enseña que es pecado asistir a clases en sábado; Muchos jóvenes testigos de Jehová malgastan sus vidas trabajando en las "casas de Betel" para mantener el negocio editorial de la Watch Tower.

El Vaticano, en cabeza del Papa Juan Pablo II, de forma irresponsable se opone al uso de anticonceptivos, ya que según él, los actos sexuales solo deben estar destinados a la reproducción; Este mismo personaje se opone a que los estados establezcan una legislación que permita las uniones de homosexuales en una interpretación medieval sobre el erotismo y el afecto, con lo cual el Vaticano favorece y alienta la discriminación de gays y lesbianas; Otro caso de discriminación está dado por los brahmanes, los líderes del hinduismo, los cuales favorecen la discriminación de miles de hindúes de las castas inferiores, al considerar que son impuros de nacimiento y que "su karma es malo".

Cientos de testigos de Jehová han dejado morir a familiares suyos por negarles una transfusión de sangre, mientras que otros grupos cristianos no consultan al médico porque creen que esto es desconfiar del poder de Dios; Los fundamentas islámicos dictan sentencias de muerte (fatwa) a quienes no piensan como ellos, además de negar los derechos más básicos a las mujeres; Los bautistas del sur de EEUU fueron uno de los grupos que defendieron el mantenimiento de la esclavitud argumentando que la Biblia sustentaba esta práctica por mandato y ejemplo (y no estaban equivocados); El antisemitismo fue sembrado muy bien en Europa gracias a los padres de la Iglesia Católica.

Muchas religiones organizadas se han opuesto a la investigación científica, lo cual es otro efecto indeseable del fundamentalismo. Cabe recordar la condena de la Iglesia Católica a Galileo Galilei, la oposición actual a la investigación con células madre, el rechazo de los mormones, testigos de Jehová, pentecostales, bautistas entre otros, a la biología evolutiva y la geología histórica.

La época cuando la religión gobernó a Occidente recibió el nombre de la "Edad de las tinieblas", Sindioses.org es un esfuerzo para que estos tiempos no regresen y para que sus lecciones queden bien aprendidas.

¿Por qué niegan la existencia de Dios?
Esa pregunta no es justa. Cuando los creyentes hacen ésta pregunta están dando por sentado que la existencia de Dios está ya demostrada. Lo que hacemos los ateos no es una negación, sino la afirmación que los dioses (Amón Rá, Jehová, Quetzacoatl, Bochica, etc.) son seres imaginarios sin correspondencia en el mundo real.

¿Pueden ustedes demostrar que Dios NO existe?
No es el ateo el que debe probar que Dios no existe, es el teísta el que está en la obligación de mostrar pruebas directas de la existencia de este ser, ya que él es quien está haciendo la afirmación. Suponga que alguien le dice que cree que en su jardín hay duendes y usted le dice que solo le creerá hasta que presente pruebas directas e incontrovertibles. ¿Está haciendo usted mal por plantear su escepticismo? De ninguna manera. Si alguien cree que hay duendes en su jardín es él quien debe aportar las pruebas. Lo mismo se aplica al caso de la discusión sobre el dios cristiano o cualquier otra divinidad. El creyente tiene la carga de la prueba. El ateo no.