Un recuerdo emocionado a de. Isidoro, párroco de
Horcajo de Santiago, buena persona y mejor sacerdote aunque aquí como ya es
costumbre no se valoró, que Dios lo tenga donde se merece, que seguro es el lugar de los justos. Ya véis, hace tiempo algunos manifestándose para echarlo y seguro que hoy alguno de ellos irá al entierro. ¡ Qué gran paradoja !