Sigo intrigado por el tema de la fuente, llamada "Fuente de la vergüenza" o "Fuente del engaño". La Fuente no la ha puesto Huete, sino la comisión de festejos antigua, aquella de los lloros y las procesiones, del protagonismo y el engaño, aquella que vendía camisetas a todo el Pueblo y las de ellos debían de ser diferentes y más chulas para distinguirse del populacho. Esa comisión no tuvo narices para hacer unas fiestas ajustándose al presupuesto de esos años y los dos años que estuvieron, echaron ... (ver texto completo)