Los hilos los tienen que mover los gobernantes elegidos por el
pueblo, pero eso parece imposible en
El Provencio, todo es un desastre, falta de todo, ambulatorio, cuartel de la guardia civil, papeleras, policia municipal, mano dura para los que hacen pintadas en las
fachadas, para los gamberros que destruyen el
parque y el entorno del
paseo del Záncara, para los que hacen rallies en las
calles, ayuda para los inmigrantes, y no es sólo un grifo de
agua puesto en un
pinar, los solares llenos de hierbas
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