Ya... ya voy llegando... con suerte, a la altura del pino le doy esquinazo a este pesao que me he echado de compañero... y mira que le invito a caminar a paso ligero a ver si se agota, pues que si quieres arroz Catalina... Con amigos como éste Blanqui, no hacen falta enemigos... ya te lo digo yo... o como la amiguita que se nos ha echado Abaco... (La SS se tenía que llamar... qué desgracia madre...), o la compañía actual de Antonio... que digo yo, que para estar con esa tal Pereza, tampoco hacía ... (ver texto completo)