Madre mía, no se como empezar a contaros todo lo vivido el día de Santa Lucía, más que nada porque llegará un momento que tendré que hablar de la comida, y viendo a mi querido An, que se le ponen los dietes largos no se como va a acabar cuando le cuente todo.
Bueno, primero estuvimos como simpre el día de Santa Lucía celebrando la procesión con la Patrona y la Santa Misa, que fue encargada por el coro de Santa Lucía. La procesión resultó preciosa, porque cuando salíamos de la Iglesia mientras se oía el repicar de las campanas y a las señoras entonando los gozos a Santa Lucía que le ponen a uno los pelillos de punta, empezó a nevar, dejando una estampa preciosa (An te he mandado una foto a este foro para ponerte un poquito los dientes largos). Todos queríamos colaborar, y "alzar" y nos íbamos ayudando los unos a los otros, y entre sonrisas tropezones, cánticos y charletas, nos presentamos en un abrir y cerrar de ojos otra vez en la Iglesia. La Misa también fue muy entrañable gracias a nuestro querido D. Felipe y a D. Antonio, otro Sacerdote que hace ya bastantes años nos acompaña este día porque es amigo de un matrimonio de Bólliga.
Y como no, después de la Misa vino la gran fiesta y la gran comilona, yo no bajé al bar a la comida del pueblo porque me junté con unos primos, sus hijos, las nietas, otros amigos del pueblo, y... ¿sabeis lo que comimos? un cocido, con todo lo que te puedes imaginar, su buen tocino, su trozo de jamón, su gallina, sus albóndigas, sus patas de cerdo y después de comernos el plato de sopa, los garbanzos y la carne, empezamos a asar que si chorizos, morcillas, panceta, chuletas, pero no os creais que acabó en eso, seguimos con unas flores, unas rosquillas, unos pasteles, nuestro cafetito, la copilla de orujillo, total que cuando me quise dar cuenta y acabar de comer, me encontré con la sorpresa que estaba todo el pueblo blanquito de la cantidad de nieve que había caido.
Casi dura la fiesta de Santa Lucía una semana, pero no por la fiesta, sino porque no se podía salir del pueblo del nevazo que había, en los "Collaillos" tuve que esperar a que pasara la máquina quitanieves para poder llegar a Cuenca.
Shelly
Bueno, primero estuvimos como simpre el día de Santa Lucía celebrando la procesión con la Patrona y la Santa Misa, que fue encargada por el coro de Santa Lucía. La procesión resultó preciosa, porque cuando salíamos de la Iglesia mientras se oía el repicar de las campanas y a las señoras entonando los gozos a Santa Lucía que le ponen a uno los pelillos de punta, empezó a nevar, dejando una estampa preciosa (An te he mandado una foto a este foro para ponerte un poquito los dientes largos). Todos queríamos colaborar, y "alzar" y nos íbamos ayudando los unos a los otros, y entre sonrisas tropezones, cánticos y charletas, nos presentamos en un abrir y cerrar de ojos otra vez en la Iglesia. La Misa también fue muy entrañable gracias a nuestro querido D. Felipe y a D. Antonio, otro Sacerdote que hace ya bastantes años nos acompaña este día porque es amigo de un matrimonio de Bólliga.
Y como no, después de la Misa vino la gran fiesta y la gran comilona, yo no bajé al bar a la comida del pueblo porque me junté con unos primos, sus hijos, las nietas, otros amigos del pueblo, y... ¿sabeis lo que comimos? un cocido, con todo lo que te puedes imaginar, su buen tocino, su trozo de jamón, su gallina, sus albóndigas, sus patas de cerdo y después de comernos el plato de sopa, los garbanzos y la carne, empezamos a asar que si chorizos, morcillas, panceta, chuletas, pero no os creais que acabó en eso, seguimos con unas flores, unas rosquillas, unos pasteles, nuestro cafetito, la copilla de orujillo, total que cuando me quise dar cuenta y acabar de comer, me encontré con la sorpresa que estaba todo el pueblo blanquito de la cantidad de nieve que había caido.
Casi dura la fiesta de Santa Lucía una semana, pero no por la fiesta, sino porque no se podía salir del pueblo del nevazo que había, en los "Collaillos" tuve que esperar a que pasara la máquina quitanieves para poder llegar a Cuenca.
Shelly