EL RELATO
Se no ha dicho muchas veces que el hombre es él, y su memoria.
Pues bien haciendo uso de la mía quiero recorrer aquellos años en los que estaba UBICADOS y mirando esta fotografía en la cual me meo, por aquellas fechas no había mucho en las casa, podíamos dar gracias a Dios los que no nos faltaba el PAN.
Los desayunos eran repetitivos pan y azúcar, y algunos días dos onzas de chocolate de la marca Dulcinea, y también Josefillo este chocolate sus onzas eran más gruesas, pero no llevaba ningún cromo el Dulcinea si llevaba cromos con la fotografía de los futbolistas más sobresalientes de aquella época como era: Basora, Distefano, Puskas y alguno que otro.
Entonces al no haber TELEVISIÓN los partidos eran radiados, y como no había aparatos en todas las casas la mayoría de la gente tenía que acudir a escuchar el partido al bar que por aquellas fechas tenía mucha fama como era el bar del Sr. Paulino.
Es curioso pero nunca fui FUTBOLERO, aunque si me gustaba jugar a la pelota.
Tenía verdadera pasión por asistir a clase todos los días con los deberes hechos, porque don Guillermo no mandaba deberes todos los días. Hacer diez cuentas y una plana de escritura.
No es que fuese muy aventajado, pero siempre me encontré en el grupo de cabeza, más que listo era trabajador, y todavía no se había despertado del todo mi INTELECTO
Del poeta de Belmonte
Se no ha dicho muchas veces que el hombre es él, y su memoria.
Pues bien haciendo uso de la mía quiero recorrer aquellos años en los que estaba UBICADOS y mirando esta fotografía en la cual me meo, por aquellas fechas no había mucho en las casa, podíamos dar gracias a Dios los que no nos faltaba el PAN.
Los desayunos eran repetitivos pan y azúcar, y algunos días dos onzas de chocolate de la marca Dulcinea, y también Josefillo este chocolate sus onzas eran más gruesas, pero no llevaba ningún cromo el Dulcinea si llevaba cromos con la fotografía de los futbolistas más sobresalientes de aquella época como era: Basora, Distefano, Puskas y alguno que otro.
Entonces al no haber TELEVISIÓN los partidos eran radiados, y como no había aparatos en todas las casas la mayoría de la gente tenía que acudir a escuchar el partido al bar que por aquellas fechas tenía mucha fama como era el bar del Sr. Paulino.
Es curioso pero nunca fui FUTBOLERO, aunque si me gustaba jugar a la pelota.
Tenía verdadera pasión por asistir a clase todos los días con los deberes hechos, porque don Guillermo no mandaba deberes todos los días. Hacer diez cuentas y una plana de escritura.
No es que fuese muy aventajado, pero siempre me encontré en el grupo de cabeza, más que listo era trabajador, y todavía no se había despertado del todo mi INTELECTO
Del poeta de Belmonte