Reflexión
Qué recuerdo guarda la memoria de aquellas fechas de verano
Por estas fecha en la villa de Belmonte ya se estaba terminando de segar, y la trilla estaba en todo su apogeo, pues se allegaban las primeras parvas de trigo trilladas y por la mañana se esperaba el aire solano el cual ayudaba al labriego a separar el trigo de la paja.
Eran tiempos de mucho calor y el sombrero de paja siempre estaba en la cabeza del labriego, el trillador aguantaba el calor de la tarde tórrida y la señal de ir a la era por la tarde era el tañer de la campana conventual que siempre era a la misma hora las tres de la tarde.
La mujer tenia un papel muy importante en la siega y había jóvenes muy buenas segadoras que aguantaban todo el día con el pañuelo que les tapaba toda la cara y en los ojos llevaban ocultos tras las gafas negras, por aquel tiempo las mozas que habían venido de segar y acudían a la novena de la Virgen de gracia se tapaban los brazo con unos manguitos pues era de fiel cumplimiento llevar los brazos tapados y el velo en la cabeza.
Me acuerdo de que al caer la tarde veía a los seminaristas acompañados de párroco que subían a los molinos donde solía correr el aire, entonces todavía no se había construido el molino el puntal ni había venido el desarrollo, algunos hombres iban al río de Alconchel a pescas los cangrejos entonces la veda estaba abierta todo el año la pesca del cangrejo se hacia removiendo el cieno del bajo río y con el arnero se recogían los cangrejos una labor que requería cierta destreza.
Recuerdo la sensación del trago de agua en la cuba pues el labriego que acarreaba la mies a la era también solía llevar un botijo de agua metido en un capacho el cual llenaba por la noche y por la mañana se encontraba el agua fresca, pues había cogido el refrior de la noche, esto es una observación que hemos leído de los habitantes del desierto que hacen un mojón de piedras y en el suelo poner una cazuela y las piedra cogen el frio de la noche que se impregnan en la piedra del frio de la noche y al calentarse con el sol de la mañana destilan el agua que han cogido por la noche.
En este tiempo suele alegrar el paisaje manchego el verdor de sus viñedos la uva ya está colgando de los sarmientos, pero todavía nuestra madura, vemos la perdiz por la retrajera acompañada de su cortejo de polluelos. estos siguen a la madre con mucha destreza y van buscando el frescor de los viñedos donde suelen descansar al frescor de sus pámpanos.
Vemos en este tiempo como tarda más el amanecer y las noches se van alargando.
13-07-24
Qué recuerdo guarda la memoria de aquellas fechas de verano
Por estas fecha en la villa de Belmonte ya se estaba terminando de segar, y la trilla estaba en todo su apogeo, pues se allegaban las primeras parvas de trigo trilladas y por la mañana se esperaba el aire solano el cual ayudaba al labriego a separar el trigo de la paja.
Eran tiempos de mucho calor y el sombrero de paja siempre estaba en la cabeza del labriego, el trillador aguantaba el calor de la tarde tórrida y la señal de ir a la era por la tarde era el tañer de la campana conventual que siempre era a la misma hora las tres de la tarde.
La mujer tenia un papel muy importante en la siega y había jóvenes muy buenas segadoras que aguantaban todo el día con el pañuelo que les tapaba toda la cara y en los ojos llevaban ocultos tras las gafas negras, por aquel tiempo las mozas que habían venido de segar y acudían a la novena de la Virgen de gracia se tapaban los brazo con unos manguitos pues era de fiel cumplimiento llevar los brazos tapados y el velo en la cabeza.
Me acuerdo de que al caer la tarde veía a los seminaristas acompañados de párroco que subían a los molinos donde solía correr el aire, entonces todavía no se había construido el molino el puntal ni había venido el desarrollo, algunos hombres iban al río de Alconchel a pescas los cangrejos entonces la veda estaba abierta todo el año la pesca del cangrejo se hacia removiendo el cieno del bajo río y con el arnero se recogían los cangrejos una labor que requería cierta destreza.
Recuerdo la sensación del trago de agua en la cuba pues el labriego que acarreaba la mies a la era también solía llevar un botijo de agua metido en un capacho el cual llenaba por la noche y por la mañana se encontraba el agua fresca, pues había cogido el refrior de la noche, esto es una observación que hemos leído de los habitantes del desierto que hacen un mojón de piedras y en el suelo poner una cazuela y las piedra cogen el frio de la noche que se impregnan en la piedra del frio de la noche y al calentarse con el sol de la mañana destilan el agua que han cogido por la noche.
En este tiempo suele alegrar el paisaje manchego el verdor de sus viñedos la uva ya está colgando de los sarmientos, pero todavía nuestra madura, vemos la perdiz por la retrajera acompañada de su cortejo de polluelos. estos siguen a la madre con mucha destreza y van buscando el frescor de los viñedos donde suelen descansar al frescor de sus pámpanos.
Vemos en este tiempo como tarda más el amanecer y las noches se van alargando.
13-07-24