Reflexión
En llegando a estas horas vamos al descanso y conviene de hacer un escáner espiritual para pensar donde hemos tenido nuestro pensamiento durante el día, y pensamos que es una rutina, pero todos los días hemos de dar gracias a Dios porque él nos cuida y nos protege de los peligros.
Solemos decir que en cualquier sitio puede saltar la liebre, y es que el peligro nos puede llegar en cualquier momento, cuando salimos de casa cruzamos la calle y algunas veces vamos distraídos y no pensamos lo que puede pasar cuando no respetamos la luz del semáforo.
Por tal motivo va bien que hagamos un rato de oración dando gracias a Dios por a vernos dado luz en las tinieblas y también pedimos que nos de el sueño reparador para levantarnos con ánimo y empezar el nuevo día con alegría.
Siempre que llegan estas horas me acuerdo de San Ambrosio y como el versificaba, pues los santos aparte de ser místicos y ser hombres de oración, casi todos nos regalan sus bonitos poemas como este.
Tu eres Dios creador de cuanto existe
Del mundo supremo gobernante
Que al día vistes con luz brillante
De grato sueño la noches triste.
A fin de que los cuerpos rendidos
El descanso al trabajo prepare
Y las mentes cansadas repare
Y los pechos de pena oprimidos.
Esto es de San Ambrosio obispo de Milán
26-01-24
En llegando a estas horas vamos al descanso y conviene de hacer un escáner espiritual para pensar donde hemos tenido nuestro pensamiento durante el día, y pensamos que es una rutina, pero todos los días hemos de dar gracias a Dios porque él nos cuida y nos protege de los peligros.
Solemos decir que en cualquier sitio puede saltar la liebre, y es que el peligro nos puede llegar en cualquier momento, cuando salimos de casa cruzamos la calle y algunas veces vamos distraídos y no pensamos lo que puede pasar cuando no respetamos la luz del semáforo.
Por tal motivo va bien que hagamos un rato de oración dando gracias a Dios por a vernos dado luz en las tinieblas y también pedimos que nos de el sueño reparador para levantarnos con ánimo y empezar el nuevo día con alegría.
Siempre que llegan estas horas me acuerdo de San Ambrosio y como el versificaba, pues los santos aparte de ser místicos y ser hombres de oración, casi todos nos regalan sus bonitos poemas como este.
Tu eres Dios creador de cuanto existe
Del mundo supremo gobernante
Que al día vistes con luz brillante
De grato sueño la noches triste.
A fin de que los cuerpos rendidos
El descanso al trabajo prepare
Y las mentes cansadas repare
Y los pechos de pena oprimidos.
Esto es de San Ambrosio obispo de Milán
26-01-24