BELMONTE: Reflexión...

Reflexión

Hoy en esta reflexión quiero darme un paseo por las calles que frecuente cuando era joven en el pueblo que me vio nacer Belmonte de Cuenca, y me acuerdo de la plaza Mayor cuando la juventud se reunía alrededor de la farola que estaba en el centro de la plaza y todavía no habían puesto el kiosco que luego pusieron donde se vendía el periódico y las novelas del coyote y de Corín Tellado.

Por aquellas fechas todavía estaba el ayuntamiento antiguo que fue derribado y en su lugar se construyo el nuevo edificio del ayuntamiento nuevo. Es curioso recordar cuando se derribo el ayuntamiento viejo el maestro de obras quiso que todos los niños fueran con su espuerta a desescombrar entonces no había máquinas, pero me acuerdo de que cuando fui también yo con mi espuerta el maestro de obras me rechazo, y siempre quise saber el motivo por el cual fui rechazado.

Por este tiempo la juventud llevaba pelliza que te tapaba hasta las orejas, pero la juventud no tenia otra diversión que era ir a la plaza y hablar con los amigos era un lugar de encuentro, y lo que se hacia era darse un garbeo para ir a la Ermita de la Virgen de García, pero estaba ya cerrada, pero rezábamos en la puerta, y luego subíamos otra vez a la plaza o pasábamos al bar a tomarnos una cerveza.

Me acuerdo de que al volver a casa cenaba y me ponía la ropa de trabajo y me iba acostar a la cuadra, aquel año estaba de labrador en el pueblo, por aquellos tiempos habíamos comprado una casa y nos habíamos ido de la calle San Francisco de Borja, en esta calle antiguamente se llamaba de Fray Luis de León y es aquí donde estuvo el horno de la villa, yo vi el edificio que ya estaba en desuso y lo utilizaban como pajar y allí los único que vivían eran los gatos.

02-01-24