BELMONTE: Agustín no reiniciaría los estudios hasta el año siguiente...

Agustín no reiniciaría los estudios hasta el año siguiente ayudado económicamente por su amigo ROMANIANO el cual le ayudaría a sufragar los gastos que se fuesen derivando de sus estudios, pues este amigo tenía una inmensa fortuna

Estancia de Agustín en Cartago

En Cartago le acompañaba la madre de Adeodato pues vivieron juntos muchos años aunque no estaban casados, ya que el niño había quedado al cuidado de su abuela Mónica.

También por aquellas fechas Agustín tenía un amigo y condiscípulo suyo y del mismo municipio que se llamaba Alipio, este amigo lo seguiría a todas partes, incluso fue de los primeros frailes que formaría la comunidad AGUSTINA en Tagaste donde tuvieron la casa madre de la orden en la misma casa solariega de los padres de Agustín.

Inquietudes intelectuales

Agustín fue un alma habida de cultura y saber y como todas las personas tuvo sus dudas científicas, y conoció a unos hombre que le prometieron sacarlo de todas esas dudas que el tenia estos hombres pertenecía a una SECTA muy influyente por aquellas calendas llamada los MANIQUEOS.

Agustín por estas fechas tenia diecinueve años, y estuvo pernoctando con ellos hasta los veintiocho años, pues cada vez que les preguntaba aquellos jerarcas por algo que le inquietaba siempre oía la misma cantinela, que ellos no sabían darle respuesta a lo que el preguntaba, pero que estaba próximo a llegar el gran maestro de la SECTA y este le aclararía todas las dudas que tuviera.

Este gran jerarca de la secta se llamaba FAUSTO DE MELEVI.

Sentía deseos por la llegada

Agustín sentía deseos más que ninguno otro fiel de la SECTA porque llegara el padre espiritual de ella FAUSTO DE MILEVI, cada día que faltaba aumentaban sus deseos, y ya llegó el día tan esperado y vio como se acercaba el barco al puerto de Cartago en el cual venia el gran padre espiritual de la secta MANIQUEA, Fausto de Milevi.

Agustín lo vio desembarcar y quiso ir a saludarlo el primero, pero se topo con lo que no esperaba, y fue el gran cordón de seguridad que traía el gran padre de la Secta, estos hombres no dejaban que nadie se acercara al gran FAUSTO DE MILEVI por seguridad a su persona.

Pero Agustín no se le fueron las ganas de abordarlo para sentir de su boca la solución de los problemas que tenía y que le inquietaban, así que espera el día propicio para este momento como así fue.

El abordaje

Agustín tan pronto como tuvo la oportunidad de hablar con FAUSTO DE MILEVI lo hizo y acompañado de sus amigo.

Fausto lo recibió como si de un hijo se tratara ya que había oído hablar de él como la joven promesa de la SECTA MANIQUEA. Agustín le abrió el corazón y le conto todas aquellas preocupaciones que tanta le acuciaban y que tenía ganas de hallar una respuesta, más OH desilusión.
Vio enseguida que el gran FAUSTO DE MILEVI era ayuno en las ciencias liberales, tan solo poseía los conocimientos de la gramática, y eso si hablaba un lenguaje muy refinado y atractivo para aquellos seguidos que lo seguían con una fe inquebrantable, pero que no decía más que los otro.

Los días siguientes

Agustín, fue muchas veces a ver al que hasta entonces había sido su referencia y su padre espiritual, pero al ver que no le aclaro ninguno problema que tanto le preocupaba dejo de interesarle aquel santón.

Fausto por otra parte se presentaba con toda humildad incluso llego a querer que Agustín le hablar de los temas que el sabia, pues como Agustín más tarde reconocería, “ Este hombre era de los prudentes, porque si no estaba en el camino de la verdad, no era tan ignorante para meterse en un jardín del cual no pudiera salir” de esta forma lo retrataría Agustín en sus Confesiones.

Perder la fe

Agustín al paso de los días y conocer a jerarca de la SECTA MANIQUEA perdió toda esperanza de hallar la verdad, y aunque siguió perteneciendo a la secta MANIQUEA ya no iba con la ilusión que había ido en tiempos pasados.

Por aquellas fechas era profesor de RETORICA en Cartago y llegó a tener problemas con los discípulos porque eran unos mal educados y pasaban a clase vociferan, y esto le ponía nervioso así es que determino de pedir traslado para marcharse de Cartago a Roma.

Traslado de Cartago a Roma

Agustín en barco rumbo a Roma, y cuando llegó se hospedo en casa de un hermano MANIQUEO, vemos que aquí aprovecho los raines que le brindaba la secta para deslizarse por los caminos del mundo.

También advirtió al maniqueo que le brido hospedaje que no fuese tan crédulo y que desconfiara más de la secta maniquea.

Agustín, empezó a dar clases en Roma y se dio cuenta de que los discípulos eran más educados al pasar a clase, pero con el tiempo se dio cuenta que algunos de estos eran peores que los discípulos de Cartago.

Puesto de Roma tenía malas artes y cuando tenían que pagarle al maestro buscaba otro para no pagarle al que había tenido, esto era un pecado mayor.

Agustín pide traslado de Roma a Milán.

Pues en Milán estaba la corte de Velentiniano II, también en esta ocasión aprovecho la recomendación de otro JERARCA MANIQUEO como era Aurelio Simanco, preceptor romano por aquella época y enemigo del obispo de Milán Ambrosio.

Pues vemos que nadie da puntadas sin hilo, Aurelio Si manco, había oído hablar del joven profesor y si quiso ayudarle fue para enfrentarlo a su enemigo como era el obispo católico Ambrosio.

Agustín obtuvo la cátedra que pedía en MILAN, por mediación del maniqueo Aurelio Simanco, que era toda una autoridad romana.
Agustín en Milán

En Milán estuvo de retorico y también había venido su madre y su hijo, pues aquí le acompañaba su amigos como eran Alipio, Licencio, Trigecio,
Evadió. Etc, etc,

Asistía con frecuencia a oír los sermones de Ambrosio en la catedral de Milán, el cual muchas veces repetía “ la letra mata, pero el espíritu vivifica, Ambrosio tuvo poco trato con Agustín, si alguno más con su Madre Mónica.

También fue el encargado de hacer el PANEJIRICO al emperador Valentiniano II, con motivo de su onomástica, Agustín alcanzo prestigio como maestro de retórica. En Milán.

Frecuente trato en MILAN

Aunque Agustín trato poco a Ambrosio, si conoció al obispo Simpliciano, y Antonino que tenía una estatua en el foro, pues era peritisimo en elocuencia como senador romano y amigo íntimo de Simpliciano el que obro para que este se convirtiese al CATOLICISMO.

Los grandes platónicos dentro del catolicismo fueron: Ambrosio, Simplicio y Antonino.
Agustín fue bautizado en la catedral de Milán por San Ambrosio.

Agustín después de ser bautizado

Agustín una vez bautizado por San Ambrosio obispo de Milán, emprende el viaje de regreso a su ciudad natal como era Tagaste donde funda el primer monasterio agustino.

En el regreso y estando en HOSTIA TIBERINA fallece su madre y es enterrada en el mismo lugar.
Pues después de hacerle la exequias emprenden otra vez el regreso.

El biógrafo de San Agustín

El que escribiera la vida de San Agustín, fue un hermano de religión que vivió cuarenta año codo con codo con el y supo de sus penas y de sus alegrías y este fue San Posidio.

No ha dejado una vida bastante autentica de lo que fue en vida el Santo de Dios, y lo que tuvo que pasar hasta llegar a entregar su alma a Dios el 28 de Agosto del año 430 a la edad de 76 años de edad, pues conservo vista y oído hasta su muerte.