BELMONTE: Hoy quiero recordar una hoja de mi pasado...

Hoy quiero recordar una hoja de mi pasado

Cuando me cambie de amo que fue por estas fechas, y pase a coger más responsabilidad, porque todas las noches tenia que ir a dormir a la cuadra y los domingos por la noche cuando venia de ronda tenia que desnudarme y ponerme la ropa de trabajo coger las alforjas y salir de mi casa y esto me costaba, por estas fechas ya frisaba en los quince años.

Las mulas habían cambiado, pues estas se llamaba Rubia y Zalamera una yunta desigual, pues me acuerdo de que la primera salida fue ir al pedazo que le decían la Bona y era hacer un barbecho de otoño para sembrar cebada tardía, aquel día me dijo el mayoral que si me atrevía a traer arado desde el cornijal para llegar a donde él había cortado la besana y dije que empezaría a arar al respaldo de donde él había hecho el corte.

Pues tuve miedo y no me atrevía a llegar a cartabón a donde el había hecho el corte y por eso decidí empezar arar al respaldo y llegar al cornijal donde tenia que haber empezado, era una medida de precaución, hoy confieso que el mayoral era un buen hombre y le tengo dedicado un poema en agradecimiento, pues el era el que me llamaba cuando tenia que posturear las mulas.

Muchas noches me quedaba en mi casa a dormir, porque llegaba reventado de trabajar y el amo me decía que no había inconveniente que llegara tarde porque ellos se acostaban tarde y me abrirían la puerta, pero yo solía mentirle y era porque llegaba a mi casa cansado pero estaba contento porque había que cumplir hoy me acuerdo de aquellos años y de las cosas que me pasaron.

Tuve que lleva piedra a las Mesas en la galera donde el amo tenía labor y era para empedrar la bodega, pues aquella mañana vino el amo conmigo donde cargamos la galera a medio cargar porque había una cuesta muy pronunciada que le decían la cuesta el Colmenar de la Virgen, Pues de lo que se trataba era subirla a medio carguío y volver otra vez al mismo sitio para cargar otra media galera y subir otra vez la Cuesta del Colmenar de la Virgen y carga la piedra que habíamos dejado y con la galera llena de piedra ir a las Mesas todo salió bien, lo peor es que perdí una cadena por la carretera y cuando llegue a Belmonte me di cuenta que la había perdido esto no le sentó bien ni al mayoral ni al amo. Pero todo esto era falta de pericia por aquellas fechas y es que en vejecemos pero no así nuestro espíritu que se mantiene fresco a pesar de los años y evocamos los recuerdo y como salen del archivo de nuestra memoria.

02-12-23