MI NAVIDAD
Como tengo un espíritu jovial a pesar de mi edad, quiero recordar mi NAVIDAD, aquella que tuve de niño y de joven, antes de irme al servicio militar.
Como ya he contado en más de una ocasión y en mi BIOGRAFIA también hago mención de ello, en casa de los Zafras, había pocos haberes, pero si ahora reconozco que había calor humano.
Más de una vez he pensado que hubiera sido de mi vida interior si no hubiera tenido una NAVIDAD como la que tuve para recordar, con la dichosa Memoria que la naturaleza me regalo, que traigo muchas veces a Roma con Santiago (Cavilaciones), y esto no es tirarme flores como algunos puede llegar a pensar.
Y más hoy que todos escriben su libro, el genero BIOGRAFICO en la antigüedad se cultivo muy poco, porque el hombre culto había dicho que el hombre no debía de hablar de el ni para ensalzarse ni para humillarse, hoy como todo en la vida esto ha cambiado.
Y vemos que hoy todo se vende mediante la propaganda que es como la gente tiene la oportunidad de enterarse lo que hay en el mercado, y esto es así, y no es porque lo diga un servidor.
No hay nada más que conectar la caja tonta (Televisión) para empezar a ver lo que te estoy diciendo a través de este escrito.
Pero volvamos a la Navidad esa Navidad de la Posguerra cuando todo los alimentos escaseaban y más en los hogares más humildes como era el de mis padres, pero me acuerdo de una cosa curiosa, y es que mi querido padre siempre gozo de ser un hombre muy apañado, el hijo no heredo tal virtud del padre, pero quiero decir que siempre domino el garrote y alguna que otra libre pudo comprobarlo cuando recibía el garrotazo.
Mi NAVIDAD era aquella que mi padre se presentaba en NOCHE BUENA con una liebre en el morral y hay que ver como la sacaba y la estiraba, que gracejo tenía el hombre tan curtido por las privaciones.
Aquella noche si comíamos la libre con arroz aquel tan bueno medio negro, medio blanco, porque el arroz de la liebre coge el color este que digo, claro que esto lo daba el tiempo no como ahora que quieren que comamos el conejo por que ellos lo mandan, no te digo.
Pero como éramos pequeños todos cogiamos alrededor del fuego, el sacaba la lumbre para afuera y dos nos metíamos dentro, pero era curioso que el cogiendo el botijo que estaba con el agua más fría “ Que la pata de Perico” (Expresión muy popularizada por la tierra Manchega), lo ponía en las baldosa en habían tenido el fuego encima y al sacar el fuego para afuera las baldosas quedaban vacías pero estaban muy caliente, en ellas ponía el botijo hasta que este se calentaba, y una vez el agua caliente todos la bebíamos y éramos felices.
Cuantas veces he pensado en esto y me he dicho: el tener mucho no es SIGNO de felicidad, la felicidad a igual que la NAVIDAD esta dentro del hombre, o esta es mi OPINIÓN.
Pero esta NAVIDAD lo bueno de ella es que había que sentirla, porque de otra forma no habría germinado en el interior del ALMA del niño ya hombre.
26-11-23
Como tengo un espíritu jovial a pesar de mi edad, quiero recordar mi NAVIDAD, aquella que tuve de niño y de joven, antes de irme al servicio militar.
Como ya he contado en más de una ocasión y en mi BIOGRAFIA también hago mención de ello, en casa de los Zafras, había pocos haberes, pero si ahora reconozco que había calor humano.
Más de una vez he pensado que hubiera sido de mi vida interior si no hubiera tenido una NAVIDAD como la que tuve para recordar, con la dichosa Memoria que la naturaleza me regalo, que traigo muchas veces a Roma con Santiago (Cavilaciones), y esto no es tirarme flores como algunos puede llegar a pensar.
Y más hoy que todos escriben su libro, el genero BIOGRAFICO en la antigüedad se cultivo muy poco, porque el hombre culto había dicho que el hombre no debía de hablar de el ni para ensalzarse ni para humillarse, hoy como todo en la vida esto ha cambiado.
Y vemos que hoy todo se vende mediante la propaganda que es como la gente tiene la oportunidad de enterarse lo que hay en el mercado, y esto es así, y no es porque lo diga un servidor.
No hay nada más que conectar la caja tonta (Televisión) para empezar a ver lo que te estoy diciendo a través de este escrito.
Pero volvamos a la Navidad esa Navidad de la Posguerra cuando todo los alimentos escaseaban y más en los hogares más humildes como era el de mis padres, pero me acuerdo de una cosa curiosa, y es que mi querido padre siempre gozo de ser un hombre muy apañado, el hijo no heredo tal virtud del padre, pero quiero decir que siempre domino el garrote y alguna que otra libre pudo comprobarlo cuando recibía el garrotazo.
Mi NAVIDAD era aquella que mi padre se presentaba en NOCHE BUENA con una liebre en el morral y hay que ver como la sacaba y la estiraba, que gracejo tenía el hombre tan curtido por las privaciones.
Aquella noche si comíamos la libre con arroz aquel tan bueno medio negro, medio blanco, porque el arroz de la liebre coge el color este que digo, claro que esto lo daba el tiempo no como ahora que quieren que comamos el conejo por que ellos lo mandan, no te digo.
Pero como éramos pequeños todos cogiamos alrededor del fuego, el sacaba la lumbre para afuera y dos nos metíamos dentro, pero era curioso que el cogiendo el botijo que estaba con el agua más fría “ Que la pata de Perico” (Expresión muy popularizada por la tierra Manchega), lo ponía en las baldosa en habían tenido el fuego encima y al sacar el fuego para afuera las baldosas quedaban vacías pero estaban muy caliente, en ellas ponía el botijo hasta que este se calentaba, y una vez el agua caliente todos la bebíamos y éramos felices.
Cuantas veces he pensado en esto y me he dicho: el tener mucho no es SIGNO de felicidad, la felicidad a igual que la NAVIDAD esta dentro del hombre, o esta es mi OPINIÓN.
Pero esta NAVIDAD lo bueno de ella es que había que sentirla, porque de otra forma no habría germinado en el interior del ALMA del niño ya hombre.
26-11-23