Reminiscencias de mi pasado
El otro día recordando mi pasado me quede yendo a la escuela del Grupo escolar de Belmonte y detallaba con bastante acierto como estaba distribuido el edificio, cuando un servidor asistía a clase, y me acuerdo que el piso era de madera, esto seguramente lo harían con la intención de evitar el frio en invierno, porque el grupo escolar estaba en las afueras del pueblo.
A la salida estaban lo barrancones y era donde los ciudadanos tiraban los escombros, luego lo allanaron he hicieron un campo del futbol y actualmente es donde esta el parque de la villa de Belmonte y en el centro del parque y en una peana de mármol esta la estatua de nuestro querido y admirado Fray Luis de León.
Belmonte ha crecido y donde antes había un cañaveral con huertas y sus norias hoy vemos el edificio de la casa de los ancianos que mandara construir doña María Antonia Martínez del Peral (Condesa de Buenavista) dotándolo de un rico matrimonio para que pudieran vivir en el las monjitas que cuidan a los ancianos acogidos en esta casa.
El paseo también ha cambiado mucho desde entonces, pues al principio del paseo había tres arcos de ladrillo hoy desaparecidos el pasen en la actualidad esta enladrillado, los ciudadanos son muy perseverantes en bajar todas las noches a la ermita de la Virgen de Gracia, pues esto les mantiene en forma y sirve para darse un paseo, cuantas veces hecho este recorrido en todo tiempo.
Hoy todos estos parajes han cambiado, pues sólo existen en la memoria de aquellas personal que los vimos, por tal motivo he querido titular este escrito mío reminiscencia de un pasado, pero volviendo al inicio del escrito quiero dejar escrito y nunca mejor dicho, mi paso por la escuela del grupo escolar a la escuela parroquial de niños, esta escuela fue fundada por el párroco de Belmonte don Antonio García, y fue en el salón de acción católica, este salón esta encima de la sacristía de la colegiata de San Bartolomé patrón de la villa de Belmonte.
Esta escuela parroquial tuvo un ilustre maestro digno de recordar que fue don Guillermo Rodríguez Agudo, maestro nacional brillante por su organización he incasable en su labor didáctica y aprovechada por todos sus discípulos desde que aquí ruego por su alma allí donde este.
Don Guillermo Rodríguez Agudo, tenia una forma de organización admirable, pues llevaba cuarenta alumnos y todos salimos sabiendo leer y escribir y las cuatro reglas aprendidas, y me acuerdo que yo deje de ir a la escuelas a los diez años, por motivos de trabajo.
18-11-23
El otro día recordando mi pasado me quede yendo a la escuela del Grupo escolar de Belmonte y detallaba con bastante acierto como estaba distribuido el edificio, cuando un servidor asistía a clase, y me acuerdo que el piso era de madera, esto seguramente lo harían con la intención de evitar el frio en invierno, porque el grupo escolar estaba en las afueras del pueblo.
A la salida estaban lo barrancones y era donde los ciudadanos tiraban los escombros, luego lo allanaron he hicieron un campo del futbol y actualmente es donde esta el parque de la villa de Belmonte y en el centro del parque y en una peana de mármol esta la estatua de nuestro querido y admirado Fray Luis de León.
Belmonte ha crecido y donde antes había un cañaveral con huertas y sus norias hoy vemos el edificio de la casa de los ancianos que mandara construir doña María Antonia Martínez del Peral (Condesa de Buenavista) dotándolo de un rico matrimonio para que pudieran vivir en el las monjitas que cuidan a los ancianos acogidos en esta casa.
El paseo también ha cambiado mucho desde entonces, pues al principio del paseo había tres arcos de ladrillo hoy desaparecidos el pasen en la actualidad esta enladrillado, los ciudadanos son muy perseverantes en bajar todas las noches a la ermita de la Virgen de Gracia, pues esto les mantiene en forma y sirve para darse un paseo, cuantas veces hecho este recorrido en todo tiempo.
Hoy todos estos parajes han cambiado, pues sólo existen en la memoria de aquellas personal que los vimos, por tal motivo he querido titular este escrito mío reminiscencia de un pasado, pero volviendo al inicio del escrito quiero dejar escrito y nunca mejor dicho, mi paso por la escuela del grupo escolar a la escuela parroquial de niños, esta escuela fue fundada por el párroco de Belmonte don Antonio García, y fue en el salón de acción católica, este salón esta encima de la sacristía de la colegiata de San Bartolomé patrón de la villa de Belmonte.
Esta escuela parroquial tuvo un ilustre maestro digno de recordar que fue don Guillermo Rodríguez Agudo, maestro nacional brillante por su organización he incasable en su labor didáctica y aprovechada por todos sus discípulos desde que aquí ruego por su alma allí donde este.
Don Guillermo Rodríguez Agudo, tenia una forma de organización admirable, pues llevaba cuarenta alumnos y todos salimos sabiendo leer y escribir y las cuatro reglas aprendidas, y me acuerdo que yo deje de ir a la escuelas a los diez años, por motivos de trabajo.
18-11-23