Cuento.
Aquel hombre que estaba cenando le comentaba a su mujer que por la mañana iría al molino a moler una fanega de cebada para hacer totas y que los perros se las comiesen, pues el hombre les tenia mucho aprecio a sus perros eran un galgo y una podenca.
El galgo le había dado mucho contento, pues cuando salía de caza la podenca levantaba las libres, pero el galgo las corría y nunca se le escapaban, pues liebre que corría liebre que pillaba.
El hombre cogió la mañana, pues era todavía de noche cuando bajo a la cuadra y se encontró al rucho echado. Lo levanto lo limpio con un cepillo que tenia para estos menesteres y acto seguido le puso la albarda. El galgo y la podenca estaban atentos a lo que hacia su amo.
Cuando tuvo al rucho preparado lo saco al corral y le cargo la fanega de cebada encima de la albarda, la mujer ya se había levantado le dio el pie a su marido para que se montara encima del rucho, la mujer abrió las portadas y el hombre montado en su rucho se encamino al molino para que le moliesen la fanega de cebada.
Pero el rucho iba muy despacio, porque todavía no se había despertado del todo y al hombre le dio por decir arre borrico que te mato, en esto que al pasar por unas zarzas que había en el camino dormitaba un grajo y al oír al hombre decir arre borrico que te mato se despertó del todo el grajo y empezó a segur al hombre y al rucho esperando que el hombre en un arrebato de ira bajara del rucho y lo matase.
Pero el grajo seguía al hombre y al rucho con muchas ganas, porque la noche anterior se le escapo un ratón que era su comida favorita, pero el grajo perdió las esperanzas a medida que el hombre y el burro se acercaban al molino, Cuando llegaron al molino el hombre descargo el costal que llevaba encima del burro e iba a entra al molino, PERO OYO UNA VOZ QUE LE DIJO DE PICO MATA EL ARRIERO AL BORRICO,
Y colorín colorado este cuenta aquí lo acabo
15-11-23
Aquel hombre que estaba cenando le comentaba a su mujer que por la mañana iría al molino a moler una fanega de cebada para hacer totas y que los perros se las comiesen, pues el hombre les tenia mucho aprecio a sus perros eran un galgo y una podenca.
El galgo le había dado mucho contento, pues cuando salía de caza la podenca levantaba las libres, pero el galgo las corría y nunca se le escapaban, pues liebre que corría liebre que pillaba.
El hombre cogió la mañana, pues era todavía de noche cuando bajo a la cuadra y se encontró al rucho echado. Lo levanto lo limpio con un cepillo que tenia para estos menesteres y acto seguido le puso la albarda. El galgo y la podenca estaban atentos a lo que hacia su amo.
Cuando tuvo al rucho preparado lo saco al corral y le cargo la fanega de cebada encima de la albarda, la mujer ya se había levantado le dio el pie a su marido para que se montara encima del rucho, la mujer abrió las portadas y el hombre montado en su rucho se encamino al molino para que le moliesen la fanega de cebada.
Pero el rucho iba muy despacio, porque todavía no se había despertado del todo y al hombre le dio por decir arre borrico que te mato, en esto que al pasar por unas zarzas que había en el camino dormitaba un grajo y al oír al hombre decir arre borrico que te mato se despertó del todo el grajo y empezó a segur al hombre y al rucho esperando que el hombre en un arrebato de ira bajara del rucho y lo matase.
Pero el grajo seguía al hombre y al rucho con muchas ganas, porque la noche anterior se le escapo un ratón que era su comida favorita, pero el grajo perdió las esperanzas a medida que el hombre y el burro se acercaban al molino, Cuando llegaron al molino el hombre descargo el costal que llevaba encima del burro e iba a entra al molino, PERO OYO UNA VOZ QUE LE DIJO DE PICO MATA EL ARRIERO AL BORRICO,
Y colorín colorado este cuenta aquí lo acabo
15-11-23