BELMONTE: Reflexión...

Reflexión

Cuenta la historia de un apolítico que se llamo Don Miguel de Unamuno el cual fue un hombre destacado en las letras españolas, y también escribió poesía, fue rector en la universidad de Salamanca, pero como todo hombre tuvo sus debilidades y al final se llego a conocer por sus dichos, este señor: “Dijo que se cambiaba de ideas como de chaquetas y que tenía muchas en su armario” hay es nada, ósea que no había por donde cogerlo.

Pero resulta de cómo le gustaba viajar un día llego a un pueblecito de Salamanca y le dio por ir a oír misa en la iglesia de aquel pueblecito, porque don Miguel de Unamuno era católico y estuvo oyendo el sermón del sacerdote que ya era mayor y que conocía muy bien el corazón humano, y una vez terminada la misa don Miguel de Unamuno se acercó a la sacristía para felicitar al sacerdote por lo bien que había estado en la homilía. Y el sacerdote le contesto a don Miguel de Unamuno “Antes que usted, viniera a decirme que lo había hecho muy bien, ya había venido DEMONIO y me ha dicho exactamente lo mismo que usted”.

Claro que el sacerdote seguramente habría leído a lo largo de su vida mucho y tena meditado muy bien la frase de Lucio Anneo Séneca “. De que le sirve al hombre no tener más que las canas y los años par probar que es viejo”.

Esto viene muy bien de meditarlo cuando uno va a dormir.

Don Miguel de Unamuno fue católico y tiene una frase que me llamo la atención cuando la leía y dice; “escóndeme padre eterno en tu pecho que vengo herido de tanto bregar”

"Dormía y soñaba creyendo de que la vida era sueño
Me desperté y comprendí que la vida es servir, servir y servir". (Tagore)

Saludos cordiales

Agustín

04-11-23