BELMONTE: COMENTARIO...

COMENTARIO

La casa abandonada.

Entre las piedras escondida se hallaba, aquella verdad vivida. Y el profano embustero quería, esconderla todavía. La que tanto daño nos hizo, pero el quería hundirnos en el lodo del cual nadie saliera.

Mirando a porfía con vista de usurero, no cejaba en sus mentiras. Más el tosco leñador con sus manos encallecidas, miraba para otro lado y lo que los suyos sufrieron. Que con saña el cazador persiguió, sin motivo y sin razón.

Todo quedo en un susto, pero escarmentados, dique de contención ellos pusieron. Fue una mañana de invierno con el hielo echo chupitos, y encogidos por el frío fueron saliendo de la casa. La finca quedo desierta y abiertas las ventanas,

la Luna incidía en los cuadros de la cocina. Que estaba muy apagada, por los días que pasaron hasta que el tiempo las brasas quedaron hechas tierra. Por el camino pasaban la gente mirando la casa, que les daba que pensar y que fue una maldición que su gente se marchara.

El tiempo se fue pasando y todo callo en el olvido, hasta que fue resucitado por un viajero que por allí paso. Queriendo traer al presente, lo que jamás el vivió.

23-08-23