BELMONTE: CUATRO LETRAS...

CUATRO LETRAS

EL RECUERDO

La memoria recuerda todavía aquellas mañana de calor que andaba por las eras y como por estas fechas tocaba entrar la paja para forraje de las caballerías, pues ahora dicen por televisión la lectura del calor que va hacer en estos días, pero entonces el termómetro estaba en la espalda del que tenia que sufrir el calor en verano.

Pero un servidor se acuerda del calor que pasaba cuando estaba echando la paja al pajar y el sol daba de cara y como corría el sudor por la cara y como caía la paja desde el sobrero por las costillas entonces no había ventilador ni aire acondicionado.

Aquellos fueron años donde no había televisión ni se daba el parte meteorólogo pero quien lo padeció se acuerda de ello. Tampoco había ducha que se pudiera uno refrescar, solo estaba el cubo con agua y la toalla, fueron años muy penosos y más cuando estuvimos en la aldea donde el almuerzo era una salsa de harina con cebolla y un conejo de corral frito que se le echaba a la salsa pero esto se hacia con diez personas al rededor mojando en la salsa y veías cómo daban la vuelta las tajas de conejo y el que podía atrapar una se daba por satisfecho, para comer casi siempre había cocido.

Por la noche para cenar eran patatas cocidas con cebolla aceite y sal y a mojar pan, este el pan era muy bueno, era blando y estaba cocido en un horno de leña de postre unas aceitunas cuando las había que no era siempre. Jolines; que entonces no había vacaciones pues era todo seguido como en los paso-dobles. Por estas fechas estábamos terminando la era y nos esperaba el otoño con sus bendiciones, pues había tomates, melones y uvas para comer en el campo. Todo no iba a ser malo.

Buenos aquí lo dejo

10-08-23