BELMONTE: COMENTARIO...

COMENTARIO

LAS DOS CIUDADES.

En el mundo se construyeron dos ciudades: El amor de Dios hasta el desprecio del amor propio, y el amor propio hasta el desprecio de Dios (San Agustín),

Estas dos ciudades corren paralelas a través de los siglos hasta el final de los tiempos, la primera se asemeja al primer mandamiento de la Ley de Dios que nos dice; “Amaras a Dios con todo tu corazón y a tu prójimo como a ti mismo”, y nos preguntamos cual es el prójimo más cercano que tenemos, ¡somos nosotros mismos!, es importante quererse uno así mismo para querer a los demás, por esto no hay amor más grande que el queda la vida por su prójimo en una buena acción.

El amor de madre va paralelo al amor del prójimo y también el de padre que se alegra al ver nuestra carita cuando nacemos, el amor a los hermanos a los que queremos, y a los vecinos que tenemos, y que vivimos cerca de ellos, el amor es lo más grande que los hombres poseemos, el amor al compañero de trabajo que es de un valor incalculable y muchas veces no nos damos cuenta de ello y no lo valoramos. También dicen que hay amores que matan cuando van acompañados de los celos, ya lo dice el cantar, “Los celos son alfileres que no nos dejan vivir”, pero sea como fuere cada cual ama lo suyo.

El amor propio es de mucha utilidad cuando lo sabemos encauzar y aprovechar, el nos hace perseverar en nuestras acciones, que pueden ser buenas, y menos buenas, todo dependerá del fin al que nos dirijamos, todos trabajamos con un fin, el labrador quiere arrancar tierra porque esto piensa que le dará mejores cosechas, el que vende quiere sacar dinero de la venta, el que viaja quiere ver otros paisajes, el que va a la playa quiere bañarse y tomar el sol, pero en estos días de la Semana Santa han subido los contagios y vemos que las vacunas llegan con un cuenta gotas y hemos de tomar conciencia toda la ciudadanía para que esto no vaya a el alza. De momento la mascarilla es el mejor escudo contra el virus esto no lo hemos de olvidar, y hay que ponérsela antes de salir de casa.

18-02-69