COMENTARIO
Dialogo entre la liebre y el conejo
¡Hola colega!, Que cansada estoy. Tengo agujetas en la manos y en los pies desde ayer por la mañana. Que estando en la barbechera y en mi cama y tranquila, miraba por donde vi venir un galgo. Que por la pinta que le vi, que era osado, valiente y joven.
Me levante de la cama apresurada, y lo vi correr detrás de mi con una furia en su carrera, que medio tres hocicadas sin llegar a morderme. Esto medio lugar a soñar, y verme troceada en la sartén guisada con arroz. La defensa que tuve fue, estar cerca del monte, si hubiera seguido en la barbechera hubiera sido pillada.
Pero en el monte y entre las marañas, logre darme a la fuga, y el se lío con una esparraguera y perdió fuelle en su carrera. Al llegar a una loma me pare y volví la cabeza, y no vi que corriese nadie detrás de mi. ¡El conejo no salía de su asombro!.
Y empezó a comentarle la trayectoria que el seguía desde hacia mucho tiempo, que era no distanciarse mucho de la conejera porque ya había sufrido dos experiencias. La liebre le respondió; claro vosotros tenéis conejera, pero nosotras dormimos en la cama y a cielo raso. Esto no nos infunde seguridad, pues tenemos siempre que dormir con un ojo abierto. El conejo le pregunto a la liebre ¿Ahora se puede saber donde te diriges?.
La liebre contesto al conejo, voy en busca de mi amante, para contarle lo que me ha pasado, El como siempre me consuela y me da tranquilidad, y con sus arrumacos me consuela, porque es muy cariñoso. El conejo le dijo a la liebre, pues te dejo y darle recuerdos a tu esposo. Y ellos sin medir más palabras, en amistad se despidieron.
Dialogo entre la liebre y el conejo
¡Hola colega!, Que cansada estoy. Tengo agujetas en la manos y en los pies desde ayer por la mañana. Que estando en la barbechera y en mi cama y tranquila, miraba por donde vi venir un galgo. Que por la pinta que le vi, que era osado, valiente y joven.
Me levante de la cama apresurada, y lo vi correr detrás de mi con una furia en su carrera, que medio tres hocicadas sin llegar a morderme. Esto medio lugar a soñar, y verme troceada en la sartén guisada con arroz. La defensa que tuve fue, estar cerca del monte, si hubiera seguido en la barbechera hubiera sido pillada.
Pero en el monte y entre las marañas, logre darme a la fuga, y el se lío con una esparraguera y perdió fuelle en su carrera. Al llegar a una loma me pare y volví la cabeza, y no vi que corriese nadie detrás de mi. ¡El conejo no salía de su asombro!.
Y empezó a comentarle la trayectoria que el seguía desde hacia mucho tiempo, que era no distanciarse mucho de la conejera porque ya había sufrido dos experiencias. La liebre le respondió; claro vosotros tenéis conejera, pero nosotras dormimos en la cama y a cielo raso. Esto no nos infunde seguridad, pues tenemos siempre que dormir con un ojo abierto. El conejo le pregunto a la liebre ¿Ahora se puede saber donde te diriges?.
La liebre contesto al conejo, voy en busca de mi amante, para contarle lo que me ha pasado, El como siempre me consuela y me da tranquilidad, y con sus arrumacos me consuela, porque es muy cariñoso. El conejo le dijo a la liebre, pues te dejo y darle recuerdos a tu esposo. Y ellos sin medir más palabras, en amistad se despidieron.