COMENTARIO
La mili
Hoy vamos a traer a la actualidad una vivencia que un servidor vivió hace ya mucho tiempo y hoy quiero sacarla de mi memoria que es donde esta, porque todavía la conservo fresca y es que me consto adáptame al momento vivido como era cumplir el servicio militar de dieciocho mese como se hacia por aquel tiempo
Pues me toco por sorteo hacer el periodo de instrucción en la unidad de caballería del HOYO DE MANZANARES, Pues salimos del pueblo una mañana del mes de Marzo de aquel año hacia Cuenca capital, allí no recogió un sargento y nos llevo al tren con dirección a Madrid y nos pararon en la estación del Norte de Madrid, y allí nos dieron el primer racho y tuve la primera vivencia, pues fui con una botella para que me diesen la ración de vino que daban a cada individuo, y después de estar guardado cola cuando llegue al despacho me dijo un sargento muchacho te crees que estas en tu casa, está fue la primera quintada por hacerle caso a un cabo primero que fue el que me mando.
Desde la estación del Norte, cogimos otra vez el tren hasta Torrelodones, allí nos bajamos y nos montaron en unos camiones que nos estaban esperando para subirnos a la Unidad de caballería del Hoyo de Manzanares una vez allí, fuimos a recoger el saco con la ropa en la PLANA MAYOR DE MANDO y después no llevaron a un barrancones donde pasaríamos la noche hasta por la mañana.
Por la mañana fue un sargento llamado Don José Garrucho Goméz. y nos formo y fuimos al patio de la unidad hacer instrucción, al tercer día, nos destinaron al cuerpo donde teníamos que ir a un servidor le toco a Carros de Combate donde tuve que hacer la instrucción al mando del Sargento don Alfonso Mijer Robles, y don Floreal Bejano García
Este periodo de instrucción fue bastante duro, pues teñíamos que ir a lavar la ropa a un arroyo que estaba por encima del campamento, y la ducha era todo los días con agua fría de la Sierra del Guadarrama, la comida era floja. Y un servido no estaba acostumbrado a ducharme todo los día.
La mili
Hoy vamos a traer a la actualidad una vivencia que un servidor vivió hace ya mucho tiempo y hoy quiero sacarla de mi memoria que es donde esta, porque todavía la conservo fresca y es que me consto adáptame al momento vivido como era cumplir el servicio militar de dieciocho mese como se hacia por aquel tiempo
Pues me toco por sorteo hacer el periodo de instrucción en la unidad de caballería del HOYO DE MANZANARES, Pues salimos del pueblo una mañana del mes de Marzo de aquel año hacia Cuenca capital, allí no recogió un sargento y nos llevo al tren con dirección a Madrid y nos pararon en la estación del Norte de Madrid, y allí nos dieron el primer racho y tuve la primera vivencia, pues fui con una botella para que me diesen la ración de vino que daban a cada individuo, y después de estar guardado cola cuando llegue al despacho me dijo un sargento muchacho te crees que estas en tu casa, está fue la primera quintada por hacerle caso a un cabo primero que fue el que me mando.
Desde la estación del Norte, cogimos otra vez el tren hasta Torrelodones, allí nos bajamos y nos montaron en unos camiones que nos estaban esperando para subirnos a la Unidad de caballería del Hoyo de Manzanares una vez allí, fuimos a recoger el saco con la ropa en la PLANA MAYOR DE MANDO y después no llevaron a un barrancones donde pasaríamos la noche hasta por la mañana.
Por la mañana fue un sargento llamado Don José Garrucho Goméz. y nos formo y fuimos al patio de la unidad hacer instrucción, al tercer día, nos destinaron al cuerpo donde teníamos que ir a un servidor le toco a Carros de Combate donde tuve que hacer la instrucción al mando del Sargento don Alfonso Mijer Robles, y don Floreal Bejano García
Este periodo de instrucción fue bastante duro, pues teñíamos que ir a lavar la ropa a un arroyo que estaba por encima del campamento, y la ducha era todo los días con agua fría de la Sierra del Guadarrama, la comida era floja. Y un servido no estaba acostumbrado a ducharme todo los día.