BELMONTE: Comentario...

Comentario

"Labra blando y duro y nunca tendrás que dar un beso a tu suegro "en salvase a la parte".

Había un labrador manchego que araba sus campos con bastante esmero y el se hacia la faenas de todo yuntero que trabajaba en su casa, pues cavaba las olivas, podaba la viñas, pelaba sus mulas y hacia los demás trabajos, el y su esposa segaban sus campos y nunca estaban parados, y solo iba a oír misa los domingos como buen cristiano. Pues el matrimonio estaba muy bien avenido y habían criado a sus dos hijas las cuales ya estaban casadas. Una se caso con un labrador con tierras propias, y la otra la tenía casada con un maestro albañil.

Y vivían bastante bien dentro de lo que cabía pero el yerno que tenia tres mulas era de aquellos que siempre dejaba las cosas para mañana, que suele ser el estribillo de los holgazanes, y cuando hacia un poco de viento y frío no salía al campo y aparte iba en casa del suegro a ver si se había ido al campo. Y la suegra le decía que de buena mañana se había ido hacer las casillas de los melones que se hacían por este tiempo, y el yerno respondía con el día tan malo que hace yo me he quedado en casa.

Cuando el labrador manchego volvía del campo la mujer le contaba todo lo que habia hecho y tambien de que habia estado su yerno y le habia dicho que no habia salido al campo porque hacia un día muy malo, el labrador manchego no decía nada pero pensaba de darle un aviso a su yerno cuando se presentara la ocasión.

Un domingo por la mañana el yerno fue a casa del suegro para pedirle que le diera unas fanegas de cebada para sus mulas, porque a el se le se le había terminado, y el suegro le dijo que le daría lo que necesitara a condición de que le diera un beso " En salvase la parte" cuando esto oyó el yerno se fue mal humorado a su casa y se lo contó a su mujer, y esta le dijo te lo habrá dicho en broma, vuelve la semana que viene haber si lo encuentras de mejor talante.

Volvió la semana siguiente y el suegro le dijo lo mismo, y el yerno se fue a su casa y se lo contó a su mujer y esta le dijo haber si quiere decirte algo que tu no entiendes, pues será eso, pero este le dijo a su mujer lo que no estoy dispuesto de ninguna de las maneras es a darle un beso a tu padre " En salvase la parte"

El yerno volvió a las dos semanas siguientes y el suegro le descubrió el enigma, y le dijo cuando hace mal día vienes a casa y le dices a mi mujer, tu suegra, que si he salido al campo hacer mis trabajos, pues te digo que toma ejemplo y nunca tendrás que darle a tu suegro un beso " En salvase la parte". El yerno que era buena gente y de buenas entendederas supo lo que su suegro le quería decir y desde aquel día en adelante tomo conciencia y llego a enmendarse y nunca le falto cebada para sus mulas