COSAS AL HILO
Corramos el tupido velo, que no nos deja ver el monte, subamos a lo más alto y miremos donde queda lo más bajo, miremos al horizonte y veremos como el sol se va y deja llegar la noche, alejando la claridad y ver llegar la oscuridad, salen las estrellas y en la bóveda celeste titilan las estrellas, vemos la osa menor y también la mayor, cruzado queda el camino de santiago, viéndose mejor en verano que en invierno.
Los hay que gustan más del verano, que del crudo invierno, y también los hay que dicen que el invierno tiene sus cosas buenas, y menos buenas, pero se suele ir cargado de ropa, y esto hace sudar y el cuerpo se inquieta, y suele ponerse nervioso, y una buena ducha, te vuelve a entrar en la realidad.
Cuantas cosas dulces venden y todas no sientan bien, el cuerpo quiere austeridad y le damos glotonerías, sube la azúcar en sangre, y la tensión se agita, y como dijo el sabio come poco, y cena más poco, porque del estómago sale el buen humor, y cuando está pesado crea somnolencia.
La distracción te lleva al olvido, lo que escribes siempre está actual, la memoria te deja en cualquier sitio, el que canta su mal espanta, y el que reza eleva su espíritu, al que pisan se duele y el que pisa suele pedir perdón, la sequedad no esta en el mar, ni en el pobre se encuentra la riqueza, la soledad es para el fuerte, el hombre esquivo no la tolera, el que paga descansa y el que cobra aumenta su caudal, la lluvia hace crecer las plantas y la sequía la agosta.
El buen amigo te espera, el enemigo te desprecia, no temas que te corrijan, porque el que lo hace no siempre te humilla, el humilde siempre aprende en cabeza ajena, el traidor ni perdona ni olvida, el olvido es muy sano porque encuentra lo extraviado, el que dice lo que quiere, oye lo que no quiere, tolera al necio y andarás suelto en el camino, obedece a quien te manda y nunca te equivocaras, da pasos cortos y andarás varias leguas, no te fijes en el que más tiene por que te llevará a la envidia, conformate con lo que tienes y nadie te parara por la calle, aprende a callar y te llevara a pensar más y mejor, la vida son cuatro días mal contados, procura no cargarte con más peso del que puedas llevar.
Tu corazón es un músculo caliente, mira donde está inclinado, la razón es fría pero siempre te lleva al sitio, donde quieres llegar, sobre pesa las fuerzas con las que cuentas, que sean muchos los que esté a bien contigo, amigos unos entre miles. (sagradas escrituras)
Corramos el tupido velo, que no nos deja ver el monte, subamos a lo más alto y miremos donde queda lo más bajo, miremos al horizonte y veremos como el sol se va y deja llegar la noche, alejando la claridad y ver llegar la oscuridad, salen las estrellas y en la bóveda celeste titilan las estrellas, vemos la osa menor y también la mayor, cruzado queda el camino de santiago, viéndose mejor en verano que en invierno.
Los hay que gustan más del verano, que del crudo invierno, y también los hay que dicen que el invierno tiene sus cosas buenas, y menos buenas, pero se suele ir cargado de ropa, y esto hace sudar y el cuerpo se inquieta, y suele ponerse nervioso, y una buena ducha, te vuelve a entrar en la realidad.
Cuantas cosas dulces venden y todas no sientan bien, el cuerpo quiere austeridad y le damos glotonerías, sube la azúcar en sangre, y la tensión se agita, y como dijo el sabio come poco, y cena más poco, porque del estómago sale el buen humor, y cuando está pesado crea somnolencia.
La distracción te lleva al olvido, lo que escribes siempre está actual, la memoria te deja en cualquier sitio, el que canta su mal espanta, y el que reza eleva su espíritu, al que pisan se duele y el que pisa suele pedir perdón, la sequedad no esta en el mar, ni en el pobre se encuentra la riqueza, la soledad es para el fuerte, el hombre esquivo no la tolera, el que paga descansa y el que cobra aumenta su caudal, la lluvia hace crecer las plantas y la sequía la agosta.
El buen amigo te espera, el enemigo te desprecia, no temas que te corrijan, porque el que lo hace no siempre te humilla, el humilde siempre aprende en cabeza ajena, el traidor ni perdona ni olvida, el olvido es muy sano porque encuentra lo extraviado, el que dice lo que quiere, oye lo que no quiere, tolera al necio y andarás suelto en el camino, obedece a quien te manda y nunca te equivocaras, da pasos cortos y andarás varias leguas, no te fijes en el que más tiene por que te llevará a la envidia, conformate con lo que tienes y nadie te parara por la calle, aprende a callar y te llevara a pensar más y mejor, la vida son cuatro días mal contados, procura no cargarte con más peso del que puedas llevar.
Tu corazón es un músculo caliente, mira donde está inclinado, la razón es fría pero siempre te lleva al sitio, donde quieres llegar, sobre pesa las fuerzas con las que cuentas, que sean muchos los que esté a bien contigo, amigos unos entre miles. (sagradas escrituras)