BELMONTE: Vió un mancebo, y llegóse a él, y prendióle, y díjole...

Vió un mancebo, y llegóse a él, y prendióle, y díjole con cara relamida, blanduras: «Hoy hago fiesta y he salido en tu busca, porque no puedo vivir sin tu vista, y al fin he hecho en ti presa. Mi cámara he colgado con hermosas redes, y mi cuadra con tapices de Egipto; de rosas y de flores, de mirra y lináloe37 está cubierto el suelo todo y la cama. Ven, y bebamos la embriaguez del amor, y gocémonos en dulces abrazos hasta que apunte el aurora».