BELMONTE: Capítulo IX...

Capítulo IX

Ciñóse de fortaleza y fortificó su brazo.
Tomó gusto en el granjear32; su candela
no se apagó de noche. Puso sus manos en
la tortera33, y sus dedos tomaron el huso.

Tenga valor la mujer, y plantará viña; ame el trabajo, y acrecentará su casa; ponga las manos en lo que es proprio de su oficio, y no se desprecie dél, y crecerán sus riquezas; no se desciña, esto es, no se enmollezca, ni haga de la delicada, ni tenga por honra el ocio, ni por estado el descuido y el sueño, sino ponga fuerza en sus brazos y acostumbre a la vela sus ojos, y saboréese en el trabajar, y no se desdeñe de poner las manos en lo que toca al oficio de las mujeres, por bajo y por menudo que sea; y entonces verá cuánto valen y adónde llegan sus obras.