Cuando fuera así, siendo por otra parte tan provechoso y necesario para el buen gobierno de la casa, y tan debido al oficio de la que se llama señora della, se había de posponer aquel daño, porque más debe el hombre a su oficio que a su cuerpo, y mayor dolor y enfermedad es traer de contino su familia desordenada y perdida, que padecer un poco, o en el estómago de la flaqueza, o en la cabeza de pesadumbre; pero revés, el madrugar es tan saludable, que la razón sola de su salud, aunque no despertara el cuidado y obligación de la casa, había de levantar de la cama a las casadas en amaneciendo.