Porque, si el amo duerme, ¿por qué despertará el criado? Y si la señora, que es y ha de ser el ejemplo y la maestra de su familia, y de quien ha de aprender cada una de sus criadas lo que conviene a su oficio, se olvida de todo, por la misma razón, y con mayor razón, los demás serán olvidadizos y dados al sueño. Bien dijo Aristóteles, en este mismo propósito, que el que no tiene buen dechado, no puede ser buen remedador. No podrá el siervo mirar por la caza, si ve que el dueño se descuida della.