BELMONTE: Y a vos, Sabino (dijo volviéndose a él), no os pase...
Y a vos, Sabino (dijo volviéndose a él), no os pase por la imaginación querer concertar, o pensar que es posible que se concierten, las condiciones que puso Dios en su Rey, con las que tienen estos reyes que vemos.