BELMONTE: Y, sobre todo, cumplía que, en la ejecución y obra...

Y, sobre todo, cumplía que, en la ejecución y obra de todo esto que he dicho, no usase Dios de su absoluto poder ni quebrantase el suave orden y trabazón de sus leyes; sino que, yéndose el mundo como se va y sin sacarle de madre, se viniese haciendo ello mismo. Esto, pues, había en la maldad del demonio y en la miseria y caída del hombre, y en el respeto de la honra de Dios; y cada una de estas cosas, para ser debidamente o castigada o remediada, pedía el orden que he dicho, y no cumplía consigo misma y con su reputación y honor la potencia divina si en algo de eso faltaba, o si usaba en la ejecución de ello de su poder absoluto.