BELMONTE: Así que, viendo a Dios, se olvidaron de Dios; y mirándole,...

Así que, viendo a Dios, se olvidaron de Dios; y mirándole, le negaron; y, teniéndole en los ojos, le borraron de la memoria.
Mas ¿por qué le borraron? No se puede decir más breve ni más encarecidamente que la Escritura lo dice: ¡Por un becerro que comía heno! Y aun no por becerro vivo que comía, sino por imagen de becerro que parecía comer, hecha por sus mismas manos en aquel punto. A aquél los desatinados dijeron: Éste, éste es tu Dios, Israel, el que te sacó de la servidumbre de Egipto.