BELMONTE: No quiero decir ahora que los había Dios sacado de...

No quiero decir ahora que los había Dios sacado de la servidumbre de Egipto, y que les había abierto con nueva maravilla el mar, y que la memoria de estos beneficios la tenían reciente; lo que digo para verdadero conocimiento de su grave maldad es esto: que en este tiempo y punto volvieron las espaldas a Dios cuando le tenían delante de los ojos presente encima de la cumbre del monte, cuando ellos estaban alojados a la falda del Siná, cuando veían la nube y el fuego, testigos manifiestos de su presencia; cuando sabían que Moisés estaba hablando con Él; cuando acababan de recibir la ley, la cual ellos comenzaron a oír de su misma boca de Dios, y, movidos de un temor religioso, no se tuvieron por dignos para oírla del todo, y pidieron que Moisés por todos la oyese.