. Y finalmente, otras veces significa estos deleites con nombres de embriaguezy de desmayo y de enajenamiento de sí, porque ocupan toda el alma, que con el gusto de ellos se mete tan adelante en los abrazos y sentimientos de Dios, que desfallece al cuerpo y casi no comunica con él su sentido, y dice y hace cosas el hombre que parecen fuera de toda naturaleza y razón.