BELMONTE: Mas, ¿qué necesidad hay de rastrear por indicios lo...

Mas, ¿qué necesidad hay de rastrear por indicios lo que abiertamente testifican las sagradas Letras y lo que por clara y llana razón se convence? David dice en su divina Escritura: « ¡Cuán grande es, Señor, la muchedumbre de tu dulzura, la que escondiste para los que te temen!» Y en otra parte: «Serán, Señor, vuestros siervos embriagados con la abundancia de los bienes de vuestra casa, y daréisles a beber del arroyo impetuoso de vuestros deleites.» Y en otra parte: «Gustad y ved cuán dulce es el Señor.» Y en otra: «Un río de avenida baña con deleite la ciudad de Dios.» Y: «Voz de salud y alegría suena en las moradas de los justos.» Y: «Bienaventurado es el pueblo que sabe qué es jubilación.» Y finalmente, Isaías: «Ni los ojos lo vieron, ni lo oyeron los oídos, ni pudo caber en humano corazón lo que Dios tiene aparejado para los que esperan en Él.»