ventana 3
Y en lo postrero que dice descubre otro bien y otro fruto que de la paz se recoge, y que en nuestro discurso será lo postrero, que es el gozo santo que halla en todo el que está pacífico en sí; porque el que tiene consigo guerra, no es posible que en ninguna cosa halle contento puro y sencillo. Porque, así como el gusto mal dispuesto por la demasía de algún humor malo que le desordena, en ninguna cosa halla el sabor que ella tiene, así al que trae guerra entre sí no le es posible gozar de lo puro y de la verdad del buen gusto. En el ánimo con paz sosegado, como en agua reposada y pura, cada cosa sin engaño ni confusión se muestra cual es, y así de cada una coge el gozo verdadero que tiene, y goza de sí mismo, que es lo mejor.
Y en lo postrero que dice descubre otro bien y otro fruto que de la paz se recoge, y que en nuestro discurso será lo postrero, que es el gozo santo que halla en todo el que está pacífico en sí; porque el que tiene consigo guerra, no es posible que en ninguna cosa halle contento puro y sencillo. Porque, así como el gusto mal dispuesto por la demasía de algún humor malo que le desordena, en ninguna cosa halla el sabor que ella tiene, así al que trae guerra entre sí no le es posible gozar de lo puro y de la verdad del buen gusto. En el ánimo con paz sosegado, como en agua reposada y pura, cada cosa sin engaño ni confusión se muestra cual es, y así de cada una coge el gozo verdadero que tiene, y goza de sí mismo, que es lo mejor.