BELMONTE: Y si del tener por contrario a Dios y del andar en...

Y si del tener por contrario a Dios y del andar en bandos con Él nacen estos daños, bien se entiende que carecerá de ellos el que se conservare en su paz y amistad; y no sólo carecerá de estos daños, mas gozará de señalados provechos. Porque como Dios enojado y enemigo es terrible, así amigo y pacífico es liberal y dulcísimo, como se ve en lo que Isaías en su persona de Él dice que hará con la congregación santa de sus amigos y justos: «Alegraos con Jerusalén, dice, y regocijaos con ella todos los que la queréis bien; gozaos, gozaos mucho con ella todos los que la llorabais, para que, a los pechos de su contento puestos, los gustéis y os hartéis, para que los exprimáis, y tengáis sobra de los deleites de su perfecta gloria. Porque el Señor dice así: Yo derivaré sobre ella como un río de paz, y como una avenida creciente la gloria de las gentes, de que gozaréis; traeros han a los pechos, y sobre las rodillas puestos, os harán regalos; como si una madre acariciase a su hijo, así Yo os consolaré a vosotros; con Jerusalén seréis consolados.»