BELMONTE: Veo que Dios los pasos me ha tomado; ...

Veo que Dios los pasos me ha tomado;
cortado me ha la senda, y con oscura
tiniebla mis caminos ha cerrado.
Quitó de mi cabeza la hermosura
del rico resplandor con que iba al cielo;
desnudo me dejó con mano dura.
Cortóme en derredor, y vine al suelo
cual árbol derrocado; mi esperanza
el viento la llevó con presto vuelo.
Mostró de su furor la gran pujanza,
airado, y, triste yo, como si fuera
contrario, así de sí me aparta y lanza.
Corrió como en tropel su escuadra fiera,
y vino y puso cerco a mi morada,
y abrió por medio de ella gran carrera.