"el ejemplo típico, el amor de la madre: así como de su pecho mana siempre leche nueva para el pequeño, y éste jamás la encuentra pasada o en mal estado, ni se cansa o aburre de beberla, así de su corazón mana siempre un amor nuevo, del que nunca se cansará el hijo aunque ya grande, y en el que encuentra siempre refugio, reposo y remedio a su inquietud".