La ley de los contrarios:
Cuando un sujeto se ve amenazado con un contrario, organiza mejor su resistencia, lo cual significa un aumento de fuerza, un desarrollo dinámico en la persona, que le obliga a realizarse más plenamente. Cuando un cristiano es tentado por un pagano o invitado a renegar de su fe, concentra mejor sus energías para defenderla y nace el nuevo atleta, animoso para sellar el testimonio de su fe, si es necesario con su sangre. Esta es la dialéctica de los contrarios que promueve el progreso personal o social. Así el desarrollo dogmático se obtiene entre las negaciones de las herejías, y la santidad cristiana avanza entre innumerables tentaciones de la vida.
Cuando un sujeto se ve amenazado con un contrario, organiza mejor su resistencia, lo cual significa un aumento de fuerza, un desarrollo dinámico en la persona, que le obliga a realizarse más plenamente. Cuando un cristiano es tentado por un pagano o invitado a renegar de su fe, concentra mejor sus energías para defenderla y nace el nuevo atleta, animoso para sellar el testimonio de su fe, si es necesario con su sangre. Esta es la dialéctica de los contrarios que promueve el progreso personal o social. Así el desarrollo dogmático se obtiene entre las negaciones de las herejías, y la santidad cristiana avanza entre innumerables tentaciones de la vida.