Peligros de la mi sensibilidad. Los grandes talentos. Los poetas”
“Hay errores de tanto bulto, hay juicios que llevan tan manifiesto el sello de la pasión, que no alucinan a quien no esté cegado por ella. No está la principal dificultad en semejantes casos, sino en aquellos en que, por presentarse más disfrazados, no se conoce el motivo de habrá falseado el juicio.
Desgraciadamente, los hombres de elevado talento adolecen muy a menudo del efectos que estamos censurando. Dotados por lo común de una sensibilidad exquisita, reciben impresiones muy vivas, que ejercen grandes influencia sobre el curso de sus ideas y deciden de sus opiniones. Su entendimiento penetrante encuentra fácilmente razones en apoyo de lo que se propone defender,. y sus palabras y escritos arrastran a los demás con ascendiente fascinador.
Los poetas, los verdaderos poetas, es decir, aquellos hombres a quienes ha otorgado el Criador elevada concepción, fantasía creadora y corazón de fuego, están más expuestos que los demás a dejarse llevar por impresiones del momento. No les negaré la facultad de levantarse a las más altas regiones del pensamiento, no diré que les sea imposible moderar el vuelo de su ingenio y adquirir el hábito de juzgar con acierto y tino; pero, a no dudarlo, habrán menester más caudal de reflexión y mayor fuerza de carácter que el común de los hombres”””
“Hay errores de tanto bulto, hay juicios que llevan tan manifiesto el sello de la pasión, que no alucinan a quien no esté cegado por ella. No está la principal dificultad en semejantes casos, sino en aquellos en que, por presentarse más disfrazados, no se conoce el motivo de habrá falseado el juicio.
Desgraciadamente, los hombres de elevado talento adolecen muy a menudo del efectos que estamos censurando. Dotados por lo común de una sensibilidad exquisita, reciben impresiones muy vivas, que ejercen grandes influencia sobre el curso de sus ideas y deciden de sus opiniones. Su entendimiento penetrante encuentra fácilmente razones en apoyo de lo que se propone defender,. y sus palabras y escritos arrastran a los demás con ascendiente fascinador.
Los poetas, los verdaderos poetas, es decir, aquellos hombres a quienes ha otorgado el Criador elevada concepción, fantasía creadora y corazón de fuego, están más expuestos que los demás a dejarse llevar por impresiones del momento. No les negaré la facultad de levantarse a las más altas regiones del pensamiento, no diré que les sea imposible moderar el vuelo de su ingenio y adquirir el hábito de juzgar con acierto y tino; pero, a no dudarlo, habrán menester más caudal de reflexión y mayor fuerza de carácter que el común de los hombres”””