Cuenta del poeta latino Virgilio, que se ponía a escribir muy de mañana y por la tarde corregía sus escritos y solía borrarlo casi todo, y estando en sus días finales mando que quemaran todo lo que había escrito, pero el emperador Octavio Cesar Augusto ya se encargo, que esto no sucediera dejando los escritos del poeta a buen recaudo.
Y por eso han llegado hasta nuestros días.
“La vasija que de nueva contiene un perfume, largo tiempo conserva su olor” (Virgilio)
Y por eso han llegado hasta nuestros días.
“La vasija que de nueva contiene un perfume, largo tiempo conserva su olor” (Virgilio)