Oda de Fray Luis de León dedicada al maestro Salinas, organista mayor de la catedral de Salamanca
El aire se serena
Y viste de hermosura y luz no usada
Salinas, cuando suena
la música extremada
Por vuestra sabia mano gobernada.
Aquí el maestro ensalza la forma de tocar el órgano de la catedral de Salamanca por el maestro Salina, esta Oda es preciosa y quizás una de las más inspiradas del maestro Fray Luis de León, aunque son todas muy bellas esta es de una inspiración divina, porque hace hablar al aire que está en movimiento y se viste de hermosura para oír la música del maestro Salinas, hemos de decir que la música es el mayor de todos los sonidos porque está compuesta y organizada armoniosamente y utiliza todas las reglas matemáticamente para que haya entre sus notas armonía y concordia por estar todo el pentagrama en su sitio y dar la nota cuando le corresponde si adelantarse ni retrasarse.
La música en esta Oda hace hablar al aire y como a pesar de sus fuerza tiende a serenarse y llega la claridad cuando el maestro Salinas con su virtuosismo hace sonar las teclas del órgano, que no solo suenan sino que lo hacen de una forma excelsa para todo aquel que lo está escuchando y es tanta la agilidad de los dedos del maestro que le hace poner olvido a todas las preocupaciones del individuo y es que la música es una gran terapia.
Gracias
El aire se serena
Y viste de hermosura y luz no usada
Salinas, cuando suena
la música extremada
Por vuestra sabia mano gobernada.
Aquí el maestro ensalza la forma de tocar el órgano de la catedral de Salamanca por el maestro Salina, esta Oda es preciosa y quizás una de las más inspiradas del maestro Fray Luis de León, aunque son todas muy bellas esta es de una inspiración divina, porque hace hablar al aire que está en movimiento y se viste de hermosura para oír la música del maestro Salinas, hemos de decir que la música es el mayor de todos los sonidos porque está compuesta y organizada armoniosamente y utiliza todas las reglas matemáticamente para que haya entre sus notas armonía y concordia por estar todo el pentagrama en su sitio y dar la nota cuando le corresponde si adelantarse ni retrasarse.
La música en esta Oda hace hablar al aire y como a pesar de sus fuerza tiende a serenarse y llega la claridad cuando el maestro Salinas con su virtuosismo hace sonar las teclas del órgano, que no solo suenan sino que lo hacen de una forma excelsa para todo aquel que lo está escuchando y es tanta la agilidad de los dedos del maestro que le hace poner olvido a todas las preocupaciones del individuo y es que la música es una gran terapia.
Gracias