Con el desarrollo también ha llegado el desencanto de muchas cosas que antes nos hicieron ilusión; como por ejemplo: el ir a la Celailla (Laguna que está entre Pedernoso y las Mesas) después a bañarnos, después, de haber terminado el verano, pues si fuésemos ahora veríamos lo cambiado que esto está ya no queda nada de lo que fue.