MUERTE
Ha comenzado a
nevar sobre tus ojos.
La soledad de la tumba se ha metido en tu entraña.
El nervio rígido, la razón fría, el cerebro es polvo;
Tu faz ya no existe, tu carne extraña.
Todo tú has quedado reducido a un vil despojo.
Para tí ya no existe la mañana,
La ilusión, el desconsuelo, las estrellas, el
mar,
El firmamento rojo.
Sólo sabes de
noche, soledad, podredumbre,
Opresión de tierra húmeda;
Margaritas que crecen en las cuencas de tus ojos;
Gusanos que, en tu cuerpo,
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