Al campo No se le puede poner vallas, porque el que quiere una cosa salta a por ella cuando el dueño descansa.
El enredo Los hay que disfrutan con el enredo cuando es en casa ajena, pero suelen hacer leña del árbol caído acordándose de todos sus vivos
El perdedor El jugador que pone su dinero encima de la mesa, corre el riesgo de quedarse sin blanca. este se va enseguida con el ganador.
El espontáneo. El tirarse a la plaza de toros sin capa y ponerse delante del astado tiene su peligro, pero los hay que corren este riesgo por afición.