felicitaciones, a mi padre por tenerme ese día con él. Hoy puedo emocionarme con aquello, entonces mi edad no me permitía valorar lo que significaba.
Si el Supremo Hacedor existe y creó a los hombres a su semejanza, y les dotó de alma y sentimiento, aquellos seres no eran hombres, eran Dioses maldecidos por el propio Creador, envidioso de criaturas que le superaban en solidaridad.
De la mano de mi padre, recorrí con él la galería y desde todos los mugrientos jergones, salía una palabra amable, ... (ver texto completo)
Si el Supremo Hacedor existe y creó a los hombres a su semejanza, y les dotó de alma y sentimiento, aquellos seres no eran hombres, eran Dioses maldecidos por el propio Creador, envidioso de criaturas que le superaban en solidaridad.
De la mano de mi padre, recorrí con él la galería y desde todos los mugrientos jergones, salía una palabra amable, ... (ver texto completo)