Noche histórica la que vivimos en Bolaños, parecía que no iba a llegar nunca. Los peperos han recogido por fin lo que se mereían tras años de dictadura, manipulación y nepotismo. Que felicidad tan grande ver que en Bolaños también es posible cambiar, opinar y discrepar. Eduardo se lo ha ganado, pero también hay que agradecerselo a toda la gente que en anteriores elecciones ha luchado por el cambio con ilusión y se han topado con el desprecio y la crítica. Por fin me siento orgulloso de la gente de ... (ver texto completo)