A esta
cueva no solo van las viejas a rezar, tengo que decir que he ido a
Albaladejo en dos ocasiones y en la primera le pedi que me diera la oportunidad de volver una segunda, en unos meses estaba alli..
Buenas gentes habitan en este
pueblo, gente que ofrece todo sin esperar nada a cambio...
Fue un placer conoceros!
Recuerdos a Angel Cano, el Barbero y toda la trupe...